VIH - SIDA

Se llama “cóctel” al tratamiento antirretroviral, es decir, una combinación de drogas que se utiliza para tratar la infección por VIH. Al inicio de la epidemia se lo llamó así debido a la gran cantidad de pastillas diferentes que se requerían. Con el tiempo, y gracias a la investigación, estos tratamientos se fueron simplificando y actualmente contamos con esquemas con muchos menos comprimidos, muy efectivos y muy seguros. Inclusive, una pastilla por día puede combinar varios fármacos con mejor eficacia que los primeros cócteles.

Al momento no existe una cura para el VIH. Sin embargo, los tratamientos existentes permiten disminuir la cantidad de virus en sangre al punto de manternerlo en forma indetectable, es decir, que los análisis no logran detectarlo. Pero, si las personas suspenden el tratamiento, a los pocos días presentan un aumento de la cantidad de virus en sangre.

Sí. Actualmente, se estima que si una persona joven detecta la infección tempranamente y hace el tratamiento en forma constante y consistente tiene casi la misma esperanza de vida que una persona sin VIH. Además, el VIH no representa una limitación. Es decir que persona con VIH puede trabajar en cualquier actividad, puede tener hijos, o cualquier otro objetivo, excepto donar sangre u órganos.

Todavía no existe una vacuna efectiva para el VIH. Se están realizando numerosas investigaciones, pero ninguna logró la eficacia suficiente. Durante más de dos décadas diferentes equipos científicos han estado estudiando el VIH, pero el desarrollo de vacunas requiere de muchos años de investigación en laboratorios y con animales antes de que pueda comenzar una prueba clínica en humanos.

Si una mujer tiene VIH y no hace ningún tratamiento, el bebé tiene casi un 30 por ciento de probabilidades de nacer con VIH. Sin embargo, con el tratamiento adecuado el riesgo disminuye a menos del 2%. El tratamiento baja la cantidad de virus en sangre, y por lo tanto el bebe se expone a menos virus cuando sale por el canal del parto, o en la placenta.

No necesariamente. Si una pareja que tiene VIH quiere tener un hijo puede discutir las diferentes opciones con su médico de cabecera, quien le aconsejara las mejores opciones para poder concebir en forma segura para ellos y para el niño. Hoy todas las personas con VIH, si hacen bien el tratamiento pueden tener hijos sin VIH.

Es recomendable que todas las personas con VIH utilicen preservativo para evitar adquirir o transmitir el virus el VIH o una una cepa diferente, en caso de que ya lo tengan. Sin embargo, cada vez hay mas evidencia que los pacientes con una carga viral indetectable por mas de un año tienen poca chance de transmitir la infección, aunque este riesgo no es cero. Por eso, se aconseja que incluso si las dos personas son positivas sigan usando preservativo para evitar una reinfección.

 

Con las nuevas pruebas existentes, el riesgo de este evento es muy bajo. Se calcula que, con los controles actuales, las chances son menos de 1 en un millón de donaciones.

Los seres humanos están protegidos de las enfermedades por su sistema inmunológico. Cuando entra un microbio, una bacteria o un virus al cuerpo humano, las células de defensa lo rodean y lo destruyen y así se cura de la enfermedad. Si el sistema inmunológico o de defensa de una persona está fallando puede enfermarse cuando un microbio lo ataca. El SIDA es un conjunto de enfermedades que atacan el sistema inmunológico de las personas. Es provocado por un virus llamado VIH, que significa Virus de Inmunodeficiencia Humana. Cuando este virus entra en la sangre de una persona, ataca a los células de defensa y ya no pueden proteger al cuerpo de otras enfermedades. Muchas veces el virus VIH queda inactivo, y la persona no tiene ningún síntoma de enfermedad, aunque sí puede transmitir el virus a otras personas. Pero con el tiempo el virus VIH se activa, y empieza a reproducirse hasta dejar a la persona con muy pocas defensas. Si esto sucede, la persona empieza a estar enferma todo el tiempo, de muchas enfermedades contra las que el cuerpo no puede defenderse. Este conjunto de enfermedades es lo que se conoce como Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA).

Las personas que tienen sida contraen infecciones por la debilidad de su sistema inmunológico. Por eso pueden empezar a tener diarreas, fiebres prolongadas, manchas en la piel, ciertos tipos de cáncer, etc.

El virus necesita al organismo humano para vivir, pues se aloja y multiplica en las células del sistema inmunológico. Fuera del cuerpo humano, el virus no subsiste: muere en contacto con el aire porque no puede vivir fuera del cuerpo humano. Es como si fuera un disquete que necesita de una computadora para poder transmitir la información.

Así como para la mayoría de los agentes infecciosos, el organismo responde a la infección por VIH produciendo anticuerpos. Los análisis específicos son el Test de Elisa y el Test de Western Blot que determinan anticuerpos frente al virus. Puede suceder que si una persona se realiza una prueba muy temprano, una vez ingresado el virus a su organismo, tal vez no se hayan generado cantidad de anticuerpos en niveles detectables y el resultado será negativo. Es lo que se denomina Período Ventana.

Cuando hubo una situación concreta de riesgo, aunque el resultado del primer análisis sea negativo se recomienda repetirlo al mes de la primera muestra. Algunas personas que tienen situaciones de riesgo en forma frecuente pueden beneficiarse de repetirse la prueba periódicamente (por ej, cada 6 meses).

Que se encuentran anticuerpos del VIH en la sangre. Que se tiene el virus del VIH, no que tenga SIDA. Que puede infectar a otra persona si mantiene relaciones sexuales sin protección (sin preservativo) o por contacto directo de sangre con sangre. Que debe protegerse siempre en sus relaciones sexuales para no correr riesgo de re-infección. Esto significa que debe evitar que el VIH vuelva a ingresar en su organismo, ya que eso aumenta la posibilidad de contraer SIDA. Que podrá continuar con sus actividades cotidianas. Que en caso de quedar embarazada puede infectar a su bebe antes de nacer, durante el parto o al darle de mamar. Pero que si se controla debidamente es posible evitar la transmisión de la mamá al bebé en el 98 por ciento de los casos.

El preservativo debe usarse siempre, desde el inicio hasta el final de cada relación sexual, ya sea vaginal, anal u oral, dado que el semen y los fluidos vaginales no deben estar en contacto. En el caso del sexo oral, es necesario usar preservativo para el pene o un campo de látex para la vagina o el ano. De no tenerlo, se puede utilizar un preservativo cortándolo hasta formar una superficie plana.

C​omo en todo tratamiento prolongado, en enfermedades crónicas  (diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión, etc), el éxito del mismo, dependerá del cumplimiento del tratamiento por parte del paciente. En el caso del VIH, se ha cambiado el concepto de “cumplimiento” por el de “adherencia”, ya que el primero implica un estricto control (del médico al paciente) y constancia (poniendo la presión en el paciente). Y dándole al tratamiento un carácter de obligatoriedad  que alejaba al paciente de éste, en vez de acercarlo y hacer que pudiera tomarlo con total normalidad con la expectativa de mejorar su calidad de vida. En conclusión, hablamos de adherencia al tratamiento, cuando hacemos referencia a una gran diversidad de conductas, entre ellas tomar parte en la elección del tratamiento junto con el medico, continuar con el mismo ininterrumpidamente, desarrollar conductas de salud que favorezcan al éxito del mismo​, evitar conductas de riesgo, acudir a los controles médicos​, ​asistir a la entrevista con el médico y tomar correctamente la medicación.

Es el momento en que el paciente se cansa de hacer el tratamiento y el deseo de abandonarlo se hace cada vez mas fuerte. El estrés no afecta a todo el mundo de igual manera, ni las mismas situaciones son estresantes para todos. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustrados, enfadados o ansiosos, de manera constante o intermitente. Este factor, que muchas veces hace que la persona deje de ser adherente al tratamiento y termine por abandonarlo, no es fácil de diagnosticar, salvo que el paciente lo identifique y solicite ayuda. Esto puede o no afectar a las personas con VIH y puede ser en cualquier momento del tratamiento, ya que no todas las personas son iguales y no todas reaccionan de igual manera. En estos casos, lo ideal es trabajar junto a un profesional que ayude al paciente a llevar adelante este proceso.

Desde el blog

DATOS OFICIALES

FUNDACIÓN DOMUS ALIPIO
Doctor Terres 58
Colonia Doctores
México DF
06720

55 5578 0133 / 0123

fundacion@domusalipio.org

DONATARIA AUTORIZADA POR EL SAT PARA EXPEDIR RECIBOS FISCALES DEDUCIBLES DE IMPUESTO DESDE EL AÑO 2003

REGISTRO DE CLUNI

REGISTRO DE LAS OSC DEL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL